La digitalización en salud: lecciones aprendidas

Ahora puede ser un buen momento de reflexión para saber si la digitalización en salud ha cumplido con las expectativas. Después de un año difícil vemos qué experiencias nos han dejado estas lecciones aprendidas.



La digitalización en salud: lecciones aprendidas (I): la vigilancia

El artículo del historiador y escritor Yuval Harari publicado en La VanguardiaLecciones de un año de Covid” hace un recorrido de lo sucedido durante 2020 y su repercusión social, desde un punto de vista tecnológico. Comienza comparando la pandemia de la COVID19 con otras grandes pandemias. Y hace notar la enorme diferencia con otras, gracias a la vigilancia digital que nos permitió el seguimiento y la localización de la enfermedad, así como permanecer, al menos en los países desarrollados, en confinamiento.

Por supuesto, la infraestructura de internet, la digitalización y la automatización, nos ha permitir en gran parte seguir desarrollando nuestros trabajos. Aunque el imprescindible contacto con el mundo físico fue gracias a los impagables trabajos realizados por los profesionales de mantenimiento, servicios, transporte y asistencia sanitaria.


La digitalización en salud: lecciones aprendidas (II): la tecnología útil

Lo cierto es que en marzo de 2020 hubo una gran cantidad de acciones digitales que buscaban, con un gran desconocimiento y muy a ciegas, controlar y reducir el impacto de la COVID. Ejemplos de la situación que vivimos los puedes consultar en los artículos que escribí, comenzando por “El diario de un reto tecnológico”.

Otra de las enseñanzas, que debemos tomar como un reto de futuro, expuestas por Harari, es la lucha contra la epidemia, al mismo tiempo que buscamos un equilibrio adecuado entre vigilancia útil utilizando la tecnología y las “pesadillas distópicas”. Puede parecer muy atrevido hablar de distopías, hasta que te encuentras noticias donde se habla de leyes que permiten rastrear y guardar la navegación web de las personas de UK. Sin saber qué datos son y para qué se utilizan.

Estas preocupaciones sociales al respecto de la privacidad comenzaron durante el diseño y aplicación de las primeras apps de seguimiento de contactos que tuvieron que ponerse en marcha, al igual que otras acciones, para permitir una “nueva normalidad”. Puedes leer más de cómo veíamos aquellas acciones en “La salud digital y la vuelta a la normalidad”.


La digitalización en salud: lecciones aprendidas (III): datos fiables

La tercera lección aprendida hace referencia a la necesidad de tener datos precisos y fiables. Hace un año aprendimos que la información y los datos eran una de las claves y que necesitaríamos que fueran utilizados por las “tecnologías contra la pandemia”.

Y como consecuencia del uso de estos datos, también es necesario controlar que la recopilación de estos sea responsabilidad de autoridades sanitarias independientes y, en lo posible, huir de la concentración de los datos en únicos silos. A esto debemos añadir como factor de riesgo, el problemático uso de los datos de salud por parte de grandes empresas.

Muchos de estos temas están incluidos en el artículo “La nueva normalidad de la tecnología en sanidad” donde revisé la utilización contra la pandemia de tecnologías como big data, IA o blockchain.


La digitalización en salud: lecciones aprendidas (IV): inversión

Y la última lección, o conclusión, es la necesidad de que todos los países inviertan más en sus sistemas de salud, y esto que, visto ahora, parece algo inexcusable no lo ha sido en España en los últimos años. Más aún si revisamos las inversiones en tecnología por el Ministerio de Sanidad o en organismos de nivel estatal relacionados con la gestión de la salud.

Sólo referido a la inversión en salud digital, como bien apunta el informe sobre la Transformación Digital en Salud de la Asociación de Salud Digital: “este país necesita afrontar una serie de retos en material de Salud Digital que tienen que ver con la Inteligencia Artificial, el Big Data, la Historia Clínica Adaptativa, el Open Data o la Patología Digital, por poner solo algunos ejemplos, difícilmente vamos a conseguir avanzar en ninguna de esas áreas con un sistema que reduce su gasto”.

ASD. Actualización 2021.

La digitalización en salud: lecciones aprendidas (V): la otra visión

Pero también está la otra visión, que en mi opinión también hay que tener en cuenta. La visión de que nos hemos digitalizado mal. La visión de la tecnología como un masivo e incontrolable canal de desinformación, la tecnofilia que nos llena de falsas promesas más cercanas a la ciencia ficción que a la realidad, el punto de vista de los ciudadanos a los que la tecnología atemoriza o fascina, pero sobre la que rara vez reflexionamos, o la visión tecnológica de los profesionales sanitarios que la ven más como una carga que como una ayuda. 

Y estos argumentos también son bienvenidos aquí. Muchos de ellos los explica el capítulo “La pandemia que nos digitalizó mal” del libro “Sociedad entre pandemias”, o este artículo sobre los “Mitos de la Salud Digital”.

Todo el trabajo queda por hacer… es el motivo para seguir adelante.

En homenaje a los profesionales sanitarios. (Foto. Unsplash)

Autor: José Miguel Cacho. LinkedIN

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