Qué podemos esperar de la salud digital este año. Revisamos las previsiones realizadas y nos aventuramos con predicciones sobre la consolidación de la inteligencia artificial en un año donde la gobernanza marcará el ritmo en proyectos y realidades.
Las tecnologías digitales en salud para 2026 (I): lo que sucedió
Comienzo revisando en qué acerté y qué no se cumplió de lo previsto en el artículo de tendencias en la salud digital realizado el año pasado.
Comenzado por las malas predicciones, la primera de todas fue que en 2025 no llegó la IA agéntica al sector. Y de momento para este año no hay buenas perspectivas. Es interesante observar que ya en 2024 era una tendencia con un gran “hype” que aún no tiene impacto. Igual les ha ocurrido a los modelos de lenguaje pequeños (SLM) que muchos analistas esperaban en 2025 y apenas los hemos visto, probablemente engullidos por el descomunal desarrollo de la IAGen de carácter general. Otras aplicaciones de la IA que no han tenido el recorrido esperado han sido la mejora en los procesos de descubrimiento de fármacos y su participación en los ensayos clínicos.
En cambio, entre los proyectos que sí llegaron el año pasado y que aquí pronostiqué, el más evidente ha sido la apuesta por la IA ambiental popularizada con los escribas asistenciales. Pero también el rediseño de los sistemas de información clínicos, a nivel internacional y un poco a nivel nacional, para dar entrada a la IA junto con la interpretación de los grandes conjuntos de datos.
Lo que sí que tuvo un enorme impacto y crecimiento y no recogí en el artículo fue el boom de las herramientas de búsqueda bibliográfica y de evidencia clínica basadas en IA. En las formaciones a profesionales asistenciales realizadas con el Aula Virtual Sanitaria hemos visto como muchos, pero que muchos profesionales, ya utilizan herramientas como OpenEvidence.
Las tecnologías digitales en salud para 2026 (II): la burbuja de la IA
¿Hay una burbuja de IA en el ámbito de la tecnología médica? En general la opinión es que no hay una burbuja tecnológica, pero sí que hay una evidente exageración que muchos analistas consideran como “burbuja de mercado“. Los motivos son las altas expectativas, el enorme potencial tecnológico, la presión de la industria de la IA, y la situación global de asistencia sanitaria.

Durante este año es probable que comencemos una nueva fase de maduración del mercado donde veamos qué herramientas producen valor real y cuáles se queda cortas. Claro que siempre hay que contar con movimiento tectónicos como el lanzamiento de ChatGPT Salud que vuelven a alimentar el ciclo de las soluciones presuntamente disruptivas, aunque luego sean menos de lo previsto. Recordad la IA agéntica.
Las tecnologías digitales en salud para 2026 (III): realidades de la IA
Pero siguiendo con la IA, lo que parece claro es que las herramientas y soluciones de soporte a la decisión en el ámbito de la imagenología, y la IA ambiental con los escribas clínicos a la cabeza seguirán su ciclo de maduración. La clave será conseguir ser una palanca para reducir tareas administrativas de los profesionales y los costes de la asistencia. No será un cambio radical sino una consolidación.
Respecto a la IA agéntica, no será este su año en el sector. Hay quien habla de 2026 como el año de decepción en la IA. Según Gartner el 40% de los proyectos de IA agéntica se cancelarán a finales de 2027. Los motivos: la ausencia de marcos de seguridad y gobernanza de la autonomía de los agentes, el valor de negocio que no está claro, y que la tecnología añade gastos operativos que no consideran justificados.
Más allá va Maria Sukhareva, de AI Realist, que predice tasas de fracaso superiores al 95% para las pruebas de concepto de agentes de IA. En esta misma línea y como resumen, la consultora Forrester prevé que las empresas (de todos los sectores) retrasarán el 25% de su gasto previsto en IA.

En general la IA en salud tiene problemas de escalabilidad y de retorno de inversión (ROI). Deloitte encuesto a 220 altos ejecutivos del sector de tecnología médica (dispositivos médicos y de diagnóstico) y bioinformático (fármacos y terapias) de todo el mundo y sólo un 22% lograron escalar con éxito la inteligencia artificial en su organización. Y apenas un 9% alcanzaron un retorno de acuerdo con los esfuerzos de implementación.
Las tecnologías digitales en salud para 2026 (IV): otras realidades
Más allá de la IA, tengo que citar algunos modelos y políticas que deberán consolidarse en 2026.
El que me parece más claro es la telesalud dirigida a los pacientes en el hogar. Los usuarios de las visitas virtuales suelen tener muy buena opinión sobre el servicio y en los planes de los servicios sanitarios se plantea ya de forma habitual usar tecnología digital para la atención remota o la hospitalización a domicilio.
El seguimiento de pacientes o la atención en la cronicidad, son proyectos en los que volveremos a ver a plataformas como Lola, Telea en Galicia, la futura plataforma de IoMT de la Comunidad de Madrid que dará soporte a la telemonitorización, etc.
Las tecnologías digitales en salud para 2026 (V): la gobernanza
Y por supuesto, hay que dedicarle unos párrafos a la regulación porque, se quiera o no, es otro factor imprescindible para asentar la tecnología digital. En primer lugar, recordar que el Ministerio de Sanidad prevé que para 2026 esté plenamente operativa la Ley de Salud Digital (o Ley de Datos Sanitarios) que traspone el reglamento del Espacio Europeo de Datos de Salud, da la salida a la interoperabilidad con el sector de la provisión privada, y a la financiación y reembolso de productos sanitarios digitales en la cartera básica del SNS. Tal como está diseñada es una normativa vital para el desarrollo de las tecnologías digitales en salud.
Además, tenemos la ejecución de la IA ACT, que en 2026 debería publicar las guías técnicas de los sistemas de alto riesgo donde estarán incluidos los sistemas considerados como dispositivos médicos. Y por si fuera poco, el comienzo de nuestra estrategia de IA para el SNS .
También hay que recordar que para este 2026, dentro del SNS se espera la ejecución completa del Plan de Transformación Digital de Atención Primaria, el Plan de Atención Digital Personalizada del SNS, y el proyecto de Genómica SIGenES, proyectos guiados por la Estrategia de Salud Digital.

Las tecnologías digitales en salud para 2026 (V): seguridad
Y finalizo sin dejar de lado la ciberseguridad, el otro pilar donde debe apoyarse la confianza en la salud digital por parte de los usuarios y las instituciones.
Entre los proyectos europeos que me parecen más interesantes destaco la cartera de identidad digital de la UE (EU Digital Identity Wallet) que ofrece un enfoque armonizado para la identificación electrónica de los profesionales sanitarios y que estará disponible a partir de finales de este año. Y añado la creación de una red de CISOs (directores de seguridad de la información) de salud a nivel europeo, sin olvidar la promoción de cursos de ciberseguridad entre los profesionales sanitarios.
Si crees que hay algún otro aspecto que consideras interesante y que quieras añadir, déjame un comentario. Quedamos emplazados para el año que viene, por supuesto.
Autor: José Miguel Cacho. LinkedIN
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